El día acompañaba y con un amanecer fresco que invitaba a la ascención de la Montaña de Las Tabaibas en el sureste grancanario dimos comienzo a nuestra ruta. Partiendo desde el próximo barranco de Berriel, cerca de una pequeña presa, los participantes fuimos subiendo metro a metro el zig-zagueante camino que rodeaba esta antigua fortaleza de los antiguos canarios. La conversación con los integrantes de la caminata y el arqueologo de campo Paco Peinado hizo más llevadero los primeros rayos de sol que empezaban a despuntar sobre las 10:30 de la mañana. Nada que no se solventara con un pequeño parón en el que Paco nos ofrecía saciar nuestra curiosidad de flora y lugares de interés arqueológico cercano, como el Arco del Coronadero y las torres defensivas de la zona.
Habiendo llegado a la cima de la montaña, pudimos maravillarnos con las vistas del lugar, en la cual se divisaba todo el este y sureste de la isla y que abarcaba desde la peninsula de Gando, las dunas de Maspalomas hasta Barranco Hondo. Después de un pequeño refrigero, emprendimos la marcha por el camino de ronda propiamente dicho, bastante deteriorado por algunas edificaciones y carreteras utilizadas por vehículos todoterrenos, pero que no impidió que completaramos todo el antiguo camino. Bastante interesante fueron las explicaciones sobre el foguero de aproximadamente 3 metros de diametro donde realizaban las señales de humo para dar a conocer un posible desembarco, así como una cueva natural donde se encontraron restos, depositados hoy en el Museo Canario.
El descenso fue más llevadero, y nuevamente las conversaciones con los diferentes integrantes fue muy enriquecedor. Sin duda alguna, el buen sabor de boca que nos dejó la experiencia nos invita a seguir con este proyecto y seguir realizando salidas esporadicas con contenido historico y natural.
Por último, Desde Argodey-Azarug queremos dar las gracias a las personas que compartieron con nosotros ayer un día de distensión y a la colaboración desinteresada de Paco Peinado.
