La tradición es la transmisión de costumbres hecha de generación en generación, así que para un pueblo, esas tradiciones son las que lo moldean y lo conforman con una identidad propia. De este modo, el proceso se puede resumir en que la tradición, las costumbres, hacen a los pueblos y no los pueblos a la tradición.
En Canarias, como en cualquier rincón del mundo, nuestras condiciones históricas, climatológicas, geográficas, sociales, etc han ido conformando una identidad; una canariedad. Esta está influenciada por diferentes factores y procedencias, desde el sustrato indígena amazigh hasta las aportaciones más o menos aceptadas o impuestas de otras latitudes. En cualquier caso, nuestra interpretación de esas incorporaciones foráneas ha servido, también, para forjar nuestra idiosincracia. Lo que aquí nació y lo que aquí se trajo, pasó por nuestras manos y se convirtió en un elemento más del ser canario.
Hoy en día nos enfrentamos a una "evolución cultural" con unos matices muy diferentes. Ya no somos nosotros, en Canarias, quienes fabricamos o moldeamos las señas que nos van haciendo como pueblo y modificando en función del paso del tiempo y las circunstancias. Hoy vivimos un proceso de clara invasión cultural y asimilación, sin discusión ni adaptación, por parte de nuestro pueblo.
En las últimas décadas hemos incorporado a nuestro YO una serie de costumbres que no se soportan sobre las bases de la cultura canaria. No hay adaptación, sólo imposición y asimilación.
¿Desde cuándo un pueblo en la historia de la humanidad copió alguna cultura ajena? ¿Cuándo se abrazó un modo de vivir y de entender y se trasladó tal cual y sin cambios a otra realidad? En los peores casos, incluso sustituyendo tradiciones anteriores.
Desde hace algunos años venimos observando la incorporación a nuestro almanaque de festejos de una Feria de Abril que cada vez se extiende por más pueblos en nuestro país. Se habla de "la tradicional Feria de Abril" y de "atractivo turístico" y en AZARUG estos términos nos preocupan. ¿Por qué tradicional? ¿Qué atractivo turístico puede tener algo que no está relacionado con nosotros? Más bien es a los canarios a quienes nos podría resultar un atractivo turístico. Esta proliferación de ferias de abril no responde a una iniciativa popular canaria, a la consecución de una serie de costumbres que derive, por algún motivo, en este tipo de celebraciones. La Feria de Abril está plenamente copiada con todo detalle de la que con tanto orgullo celebran en muchos pueblos de España, pero no aquí. No nos escandalizaría si se tratara de una mera celebración en un ámbito más o menos familiar, como podría ser el que familias canarias se reunieran a celebrar la noche de finaos en algún pueblo del sur de España. Hasta donde nosotros sabemos, estas cosas sólo ocurren aquí.
La Feria de Abril es tan tradicional como la recientemente arraigada noche de Halloween, y creo que para los que la sienten en su tierra como una festividad suya, es un insulto convertir este símbolo en un mero reclamo comercial y turístico, carente de valores y de identidad y que rebaja al mínimo la categoría puede tener en sus lugares de origen.
Nos duele ver como en una de las crisis más profundas de nuestra cultura, agravada por los recortes de fondos públicos que sufrimos desde el bautizo de la Crisis Capitalista, estos incoherentes festejos que dan una muestra equivocada a un turismo cada vez más confundido de lo que es Canarias, reciben el apoyo institucional de los organismos públicos que nos niegan ayudas para la difusión de la maltrecha canariedad.
No nos oponemos a la Feria de Abril en su esencia, como no lo hacemos a ningún acto cultural que se desarrolle en Canarias en su debido campo de actuación. AZARUG dice NO a la imposición comercial y la consideración de "tradicional" de eventos que nada identifican a nuestro pueblo y que, lejos de enriquecernos culturalmente, nos distorsionan la realidad identitaria de un pueblo que pasa por una situación cultural más que delicada.
De esta manera, AZARUG exige la supresión de la Feria de Abril de los actos festivos municipales e insulares y la correcta ubicación de esos eventos en el ámbito que les corresponde, que no es, ni mucho menos, en el de las tradiciones del pueblo Canario.
En defensa de nuestra cultura, Por la difusión de la identidad canaria, Contra la imposición de festejos foráneos, Exigimos el apoyo institucional que merecemos como pueblo y la eliminación de las farsas folcloristas-comerciales que no nos representan.
