El día acompañaba y con un amanecer fresco que invitaba a la ascención de la Montaña de Las Tabaibas en el sureste grancanario dimos comienzo a nuestra ruta. Partiendo desde el próximo barranco de Berriel, cerca de una pequeña presa, los participantes fuimos subiendo metro a metro el zig-zagueante camino que rodeaba esta antigua fortaleza de los antiguos canarios. La conversación con los integrantes de la caminata y el arqueologo de campo Paco Peinado hizo más llevadero los primeros rayos de sol que empezaban a despuntar sobre las 10:30 de la mañana. Nada que no se solventara con un pequeño parón en el que Paco nos ofrecía saciar nuestra curiosidad de flora y lugares de interés arqueológico cercano, como el Arco del Coronadero y las torres defensivas de la zona.
